Monday, September 25, 2006

"El Alergólogo" me ataca, Ribeyro me saca del letargo

"El Alergólogo", digno paladín que me secunda en este intento de blog, acusóme de que no escribo por desidia, vagancia, ineptitud y tantas otras taras alojadas en mis circunvoluciones cerebrales. De paso, he de confesarlo, él es mi terapista, y como tal sugiere para evitar que destroce las plumas y lápices con mis dientes, me ponga a escribir (porque es más barato eso a estar comprando plumas a cada rato).
Como sea, hoy lunes empiezo la semana con tan pocas ganas de crear, que decidiré plagiar. Como una forma de compadecerme a mí mismo mi frustración creativa, mejor que uno de los maestros de la narrativa al menos haga su trabajito. Al menos por este post.


Decálogo personal para escribir un cuento
Julio Ramón Ribeyro

-El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector a su vez pueda contarlo.
-La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada y si es inventada real.
-El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que pueda leerse de un tirón.
La historia contada por el cuento debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto mejor. Si no logra ninguno de estos efectos no existe como cuento.
-El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin ornamentos ni digresiones. Dejemos eso para la poesía o la novela.
-El cuento debe sólo mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja.
-El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, informe, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya y pueda el lector reducirla a su expresión oral.
-El cuento debe partir de situaciones en las que el o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión que pone en juego su destino.
-En el cuento no debe haber tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible.
-El cuento debe conducir necesaria, inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Si el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.

Wednesday, July 19, 2006

Video de "Hello Goodbye" (The Beatles)

Fueron pioneros hasta en la creación del formato del "video clip" como tal (aunque la propuesta visual los videos de "Rain", "A day in the life", "Strawberry Fields Forever", "I am the walrus", etc son muy superiores) . Esta es la versión alternativa del video en el que aparecen con el traje "Pepper"... Ringo nunca cambia: con esa sonrisa que heredó Ronaldinho. De ahí, las chiquillas tropicaloides al final son la cerecita del postre.

Wednesday, June 28, 2006

Quantum Leap - 4ta Temporada Episodio 1 - "The Leap Back"

Uno de los episodios favoritos de una de mis series de TV favoritas de todos los tiempos. Tautológicamente, tiene que ver con el "tiempo"

Wednesday, June 21, 2006

"Y los ecuatorianos, ¿de dónde han sacado ese color de piel?"


Hace una semana pasaba por una gasolinera de Guayaquil a poner combustible a mi infiernillo de cuatro (afortunadamente cuatro) ruedas y escuché a un "man con traza de fumón" (guayaquileñismo hardcore: los extranjeros, por favor, su traducción queda de tarea pa la casa) decirle al dependiente que ubicaba la manguera en mi vehículo (y la típica frase que le dice al cliente: "vea el contador" como para que uno piense que la máquina expendedora no le está robando a uno, cuando sí lo hace) "viva la Shhhelecióooonnnn, tomen su maduro, todos, la Shhhhelección es toooodo!"
A lo que el dependiente, evocando sus antepasados mandingos le dijo, acaso en son de reclamo, acaso en son de orgullo: "Ahí ta pues, ¡ahí ta! ¡Negros! !Todos son negros! ¡Gracias a los negros es que hay Selección!"...

Y me quedé pensando, horas, días, pensando tanto que los de los carros de la cola, atrás mío, comenzaron a pitarme para que me largara de la gasolinera y llegué a la paradoja: "Chuzo, ¿ahora cómo hacemos? Ante el mundo, antes éramos indios ¡y ahora somos negros!... ¿pienso pendejadas o es que algún muy distante gen nazi de cierto pariente mío está gritando para salir por mis poros?"... ¿La gente en realidad entenderá que somos un país pluriétnico y con cuatro regiones naturales? (incluyendo Galápagos que, de paso, muy pocos extranjeros la asocian como de Ecuador; es más hasta los mismos galapaguenses se siente galapaguenses y no ecuatorianos porque nunca un fucking político ha asomado siquiera su cabeza, y porque recién desde hace un lustro llegó allá la señal de un solo canal de televisión ecuatoriano "del continente", cuando allá los canales peruanos se veían desde hace tiempo)...

Ahora que hallé esta nota escrita por Hugo Orlando "El Loco" Gatti, ex arquero argentino, me sigue quedando la duda. (en mi cabeza ahora resuenan insistentes elucubraciones profundas a lo Beavis y Butthead: "huh huh huh huh huh huh huh huh"). For the record, en Argentina con lo único que asociaban hasta ahora de Ecuador eran las bananas, la venta ilegal de armas de Argentina a Ecuador, las locuras de Abdalá (análogas a las de otro "turco", su Menem) y las del "hijodeputa chorro de Cavallo que fue a mostrarles a ustedes el sistema de la convertibilidad y los re-cagó, pibe" (dixit varios amigos argentinos). De todos modos, qué se puede hacer, así son estos locos. Ahí va:

LOS BANANEROS DISFRUTAN Y HACEN DISFRUTAR

Los ecuatorianos no son sorpresa, al menos para mí. Ya llevan dos Mundiales seguidos, en Suramérica se clasifican sin muchos apuros y relativamente cerca de Argentina y Brasil... Juegan un fútbol de toda la vida, sin misterios ni cosas raras, y encima han juntado una selección casi entera de nigerianos nacionalizados... ¿Pero los ecuatorianos no eran indios, como yo? Pues no, ahora son negritos casi todos. ¿De dónde han sacado ese color de piel? Yo que la FIFA investigaría, porque estos bananeros (así llamamos en Argentina a los ecuatorianos) nos están timando a todos. Encima juegan bien, saben lo que quieren y hacen y hasta se han vuelto listos para vender camisetas: la banderita en la cara del portero, los calzoncillos pintados tipo Spiderman de Kaviedes... Se nota que están disfrutando con su participación en un Mundial en vez de ponerse tensos, que es justo lo que le pasa a Inglaterra y a otras favoritas. Han venido a disfrutar, están disfrutando ellos y están haciendo disfrutar a un país. ¡Enhorabuena!

Friday, June 16, 2006

Fe pasajera



En esta vida, todos somos pasajeros. Si alguien pensó el "Código Da Vinci" era polémico, ahora comparto aquí una vivencia (¿real?) en un taxi de Guayaquil. Porque, aunque parezca increíble, ahora para andar en los taxis de esta ciudad también hay que tener fe.


"¿Usted sabe por qué tiene el cabello largo?”, me pregunta el taxista, obsevándome, una vez que empezó la marcha.
"Ehh, no”.
"Yo le diré”, explica el taxista, “está en ____(aquí va una cita bíblica del Antiguo Testamento que olvidé), que dice que el hombre de cabello largo deshonra a Dios”. Se detiene en ese punto y me pregunta, "¿usted sabe lo que es deshonrar?"
Y yo: "Habría que conocer el contexto de la cultura hebrea de la época y conocer cuáles eran las significaciones y castigos de una deshonra, como por ejemplo en la cultura japonesa donde el castigo por ello puede ser la muerte".
El taxista se escandalizó y dijo: “¡No! Nada de interpretaciones, deshonra es deshonra, en cualquier época, ¡así dice la Escritura!”
"Pero ¿y la fuerza de Samsón no radicaba en su cabello?”, pregunto yo.
"Por eso Dalila se lo cortó, porque la Escritura dice que en la mujer cabello largo sí es honroso”, explicó de manera muy inverosímil.
"¿Y Jesús y sus Apóstoles? ¿No usaban cabello largo?", arguyo.
"Eso fue un invento de la gente”.
"Está bien, maestro, ¿cuánto le debo por la carrera?”.
"No me diga maestro, el único Maestro es Cristo Jesús”.
Y yo, pecando de impaciencia y locura por el sopor del tránsito de hora pico en la Nueve de Octubre: “Ok, hermano: ¿tendrá por si acaso cambio para un billete de 30 denarios? Sino, yo le pago al Tercer Día: le doy mi Palabra. ¡¡¡Tenga Fe!!!”.


Me bajo del taxi y llego tarde al lanzamiento del libro de un poeta en el parque Centenario, en el sitio exacto en donde los loquitos se ponen a predicar (y encima ganan monedas por ello: trabajo para envidiar). Y mucha gente lo rodea ansioso. Es inteligente: no lee sus poemas sino el Apocalipsis.